El cine de autor es aquel en el que el director refleja su visión
particular. El elemento principal del cine de autor es que la obra del director
tiene unas características básicas. Estas características se van aplicando en
cada una de sus películas. Aspectos como el género cinematográfico, los
personajes tipo, la trama o los actores son algunos de los rasgos que puede
repetir a lo largo de sus filmes.
Un
director que, en mi opinión, debería estar considerado dentro del concepto de
cine de autor sería Wes Anderson. Anderson nació en Houston, Texas en el año
1969. Su producción consta de un cortometraje y siete largos, uno de ellos de
animación. Este autor constituye el foco de la “nueva ola” cinematográfica
americana y su cine se encuadra en el movimiento postmodernista.
Uno
de los aspectos más comunes en la autoría cinematográfica es el utilizar
siempre o casi siempre el mismo elenco de actores para sus películas. Wes
Anderson lo hace. Owen Wilson y Bill Murray serían los dos actores más
utilizados para sus filmes. Owen Wilson, además, es más que un actor en las
películas de Anderson ya que su carrera como actor y guionista va de la mano de
éste desde que se conocieron en la Universidad. Wilson es guionista en The
Royal Tenenbaums, Academia Rushmore y Ladrón que roba a otro ladrón (opera prima
del director).
Bill
Murray trabaja en Rushmore, The Royal Tenenbaums, La vida acuática con Steve
Zissou, Viaje a Darjeeling, Fantastic Mr. Fox y Moonrise Kingdom. Es decir, en
todas menos en la primera, Ladrón que roba a otro ladrón. Owen Wilson
sería el segundo actor más usado por Wes Anderson, habiendo trabajado en todas
sus películas menos en Rushmore y Moonrise Kingdom. Les siguen Anjelica Huston
y Jason Swartzman, habiendo aparecido en cuatro de sus siete filmes, y Luke
Wilson, en tres. También hay otros actores secundarios asiduos en el cine de
Anderson como es el caso del actor indú Kumar Pallana.
Los personajes
tipo de Wes Anderson también suelen repetirse. Los rasgos que comparten son
varios, sin embargo lo que se puede observar principalmente es que son personas
que no consiguen adaptarse en el grupo al que pertenecen y dicha carencia
emocional les hace obsesionarse con su realización profesional. Este aspecto
está llevado al extremo en The Royal Tenenbaums en la que los tres hijos de la
familia, rota por un matrimonio separado, son personas muy preparadas en
diferentes disciplinas deportivas e intelectuales sin embargo son infelices.
Anderson difumina la línea entre los niños y los adultos. Para ello se sirve de
personajes jóvenes muy maduros para su edad y que se comportan de manera seria
y razonada mientras que las personas mayores son inmaduras e infantiles. Otro
de los recursos que utiliza para conseguir esa sensación de inexistencia de
límites entre la niñez y la madurez es el crear personajes que, cuando crecen,
conservan las mismas aficiones y el mismo aspecto físico a pesar del paso de
los años (la misma ropa, el mismo peinado, la misma inexpresión facial…)
La estética
colorista de Wes Anderson es uno de los rasgos más explotados y la
característica más fácil de identificar en su cine. Todas y cada una de sus
películas tienen unos colores extraños, los cuales no son fáciles de encontrar
en la realidad. La intencionalidad es, además de pura estética, hacer que el
espectador experimente sentimientos que acompañan al guión. Un ejemplo claro es
el caso del predominio del color granate en The Royal Tenenbaums que logra una
sensación de agobio e identificación con los personajes necesario para el
desarrollo de la historia. En La vida
acuática con Steve Zissou predominan los tonos azulados, que acompaña a la
temática marina del film. En Fantastic Mr Fox los tonos naranja y marrón. Otro de los rasgos estéticos de este
director sería el vestuario y los decorados que no solo aportan una belleza
estética muy depurada sino que además, juega un papel crucial en el desarrollo
de la historia convirtiéndose en elementos narrativos tan o más importantes que
los propios diálogos.
Un recurso narrativo muy
característico de Anderson es la utilización de la cámara lenta en momentos
musicales. La música que acompaña estas escenas suele ser rock de los años 60,
y la letra tiene un gran peso en la descripción psicológica de los personajes.
El recurso del slow motion lo emplea
en momentos en los que considera que debe haber una mayor carga emocional y se
debe prestar más atención a las expresiones y los movimientos de los
personajes.
En definitiva, Wes Anderson es un
director con unos rasgos autorales muy marcados con los que crea un universo
propio y muy particular que navega entre el surrealismo y la estética
preciosista. Wes Anderson nos cuenta la triste historia de unos personajes
desgraciados y colorea su superficie para exagerar esa visión, más propia de un
niño que de un adulto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario